El presidente de Perú, Alan García, al igual que muchos de sus colegas que asistían en Valparaíso a la toma de mando de Sebastián Piñera, soportó el jueves en suelo chileno el fuerte seísmo de 7,2 grados en la escala de Richter, lo que consideró como "un honor".
García contó que algunos de sus colegas no lo pasaron bien.
"Algunos no tienen costumbre, el uruguayo (José Mujica), para él es una novedad, pero para un limeño es cosa frecuente (...) para mí fue un honor compartir un sismo con el pueblo de Chile", declaró a la prensa.
Respecto del terremoto de 8,8 grados y el tsunami que golpeó a Chile el 27 de febrero, dijo que eso era solo un "arañazo" para este país, dado que por su capacidad económica y tecnológica puede afrontar "veinte seísmos".
El mandatario peruano afrontó una experiencia similar a la de Chile, en 2007, cuando su país soportó un terremoto de 7,9 grados.